Es inevitable que la música refleje las circunstancias geográficas de sus creadores. Eso pasa en la República mexicana. Como la comida, que en el sur es exuberante y llena de ingredientes, la del norte es sólida y sencilla. Así, al escuchar las canciones de esa región nos ponemos en un tono de sencillez evidente: “Los cerros de Chihuahua” es un recorrido por esos montes sin tanta vegetación, pero que son un hogar entrañable para sus habitantes.
Antonio Rosas y Mario Álvarez eran los Dos Reales, grabaron esta canción en 1952 compuesta por Miguel Martínez y Matilde Sánchez (la Torcasita).