Originalmente, los mariachis tenían como instrumentación las cuerdas y las percusiones, con el paso del tiempo Emilio Azcárraga Vidaurreta, propietario de la XEW, sugirió que este tipo de agrupaciones incorporaran instrumentos de viento para complementar su sonoridad a la hora de participar en los programas radiales.
Así lo hicieron, pero a mucha gente no le gustó. Sin embargo, poco a poco se fueron habituando a este hallazgo y hoy no podemos pensar un mariachi sin trompetas y hasta trombones. Esta grabación de principios de los años ‘40 es una buena muestra de esa transición. Gaspar Vargas, el fundador del mariachi más importante de México, y su hijo Silvestre transitan musicalmente en un mano a mano, durante esta canción.