Shingo, tras descubrir que es estéril de nacimiento y deseoso de tener un hijo, fuerza a su Ritsuko, que no está convencida en absoluto, a practicarse la inseminación artificial con el fin de que se quede embarazada. El nacimiento de un hijo, al que llaman Takashi, no mejora las relaciones matrimoniales. Cuando Sakaguchi, el doctor que le practicó la inseminación artificial, atraviesa por problemas con su mujer Shina, le dice a Ritsuko que él es el donante de esperma, lo que hace que esta se enamore apasionadamente de él.