Antes de 1870, el veracruzano Narciso Serradel compuso esta famosísima canción de despedida. Serradel aprovechó algunos versos del español, historiador y poeta, que llegó a México a los 20 años para pasar su vida aquí, Niceto de Zamacois. A esta canción se la llama casi siempre “Las golondrinas”, pero es en singular como debiera ser referida. El tenor Alfonso Ortiz Tirado, importante médico también, la interpretó maravillosamente.