Zacatecas, desde tiempos virreinales, es un sitio de extracción de metales preciosos. Es normal escuchar canciones que den cuenta del modo de vida de su gente. Esta canción es una de resignación: un hombre que sabe que su vida no cambiará, constantemente en riesgo. Como tantos padres de familia, acuden a afanarse en esta ingrata tarea, y esta canción es un lamento amoroso: todo vale la pena para llevar el sustento de su amada y los hijos de ambos. La grabación es de 1925.