Principios de siglo. Una pequeña casa es arrasada por la fuerza incontenible del río Ñuble. Anita es rescatada desde la ribera del río mientras sus padres desaparecen en las aguas. Ella es entregada en adopción a sus padrinos, que no pudiendo mantenerla, la entregan a su vez a una gran hacienda de la zona, donde la pequeña será la dama de compañía de la enfermiza patrona, Lucía. Cuando la dueña de la hacienda muere, Anita, desoyendo los consejos de los demás sirvientes, se queda para servir al patrón, don Pablo. Ella ya es una mujer y él un hombre solo. Una fuerte atracción surge entre los dos. Esta triste historia de amor y venganza tan fuerte e incontrolable como las desbordadas aguas del río Ñuble.