Al día de hoy les sorprende a los propios Jaivas el impacto de esta canción. Incluso les llama mucho la atención que haya sido tratada como ‘progresiva’ como contaría el propio Claudio Parra más de alguna vez. La verdad es que ‘Mira Niñita’, más que tratar de encasillarla en algún estilo en particular, seguramente lo que la ha hecho tan grande es que es una canción llena de magia y misticismo, donde la naturaleza y un espíritu enorme rebozan emoción por todas sus estrofas.
Pero además es un poema estremecedor, puede sonar simple en una historia de amor netamente hippie y todo lo que eso representaba en aquella época que fue compuesta, pero su prosa hecha de manera simple (con términos coloquiales) con esa letra de Eduardo ‘Gato’ Alquinta y con esos tremendos crescendos musicales la hacen una de las piezas magistrales del rock y el folclore chileno.
Era la etapa en que Los Jaivas demostraba casi como nunca que eran los Pink Floyd latinoamericanos (sobre todo por esos descubrimientos de discos tan extraños como Atom Heart Mother o Meddle de los ingleses que aparecieron a inicios de los ’70). La experimentación y búsqueda por sacar sonidos nuevos es lo que quedó plasmado en discos recopilatorios como ‘La Vorágine’ y que fueron parte de las sesiones de este gran registro de Los Jaivas y puesta en su segundo álbum “La Ventana” lanzado a principios de 1973.
Una hermosa pieza de la historia del rock chileno que aún nos causa mucha emoción al escucharla: