Chiara Lubich es una joven maestra que vive el horror de la Segunda Guerra Mundial y trata desesperadamente de encontrar sentido a todo lo que está pasando. Más tarde, tras el armisticio, con mil dudas y preguntas, y mientras deambula por la ciudad bombardeada, se detiene ante una estatua de la Virgen María y se da cuenta de que Dios es el único que no se ha hundido.