El episodio sucede en 1943. Los alemanes fracasan en llegar a Moscú y tomar Stalingrado, sufriendo cada vez más bajas ante unos soviéticos que comienzan a tener la iniciativa en la guerra.
Greta ahora es una cantante de éxito en Alemania conocida como «Greta del Torres». El alto oficial de la Gestapo, su amante, decide organizar una gira para Greta por el Frente Oriental, ocasión en la que se reencuentra con Wilhelm, Friedhelm y Charlotte. Greta se desilusiona al observar las penurias del frente y lo que la guerra ha cambiado a sus viejos amigos.
Wilhelm ya no se siente capaz de creer en la victoria final y su espíritu de líder comienza a decaer. Su unidad se dispone a tomar una estación de telégrafos mientras se sucede la Batalla de Kursk. Durante el asalto, casi toda la unidad de Wilhelm cae y este es dado por muerto por su hermano Friedhelm, el cual queda como único superviviente, aunque malherido. Sin embargo, Wilhelm ha sobrevivido y se refugia en una cabaña abandonada hasta que cierto día es descubierto por unos soldados alemanes, los cuales lo arrestan por deserción.
Viktor consigue escapar del tren que lo llevaba al campo de concentración junto a una polaca llamada Alina. Se refugian en una aldea, pero al ser descubiertos, escapan y se reúnen con los partisanos polacos, a los cuales Viktor no les revela su condición de judío debido a su antisemitismo.
Un herido Friedhelm llega al hospital de Charlotte, donde consigue salvarse a duras penas. Debido a su estado es licenciado y regresa a casa, no sin antes revelarle a Charlotte que Wilhelm ha fallecido, lo que lleva a esta a iniciar un romance con el médico del hospital. Friedhelm regresa a su hogar, solo para encontrarse con el desprecio de su padre y de sus convecinos; sin ninguna razón para seguir allí, decide volver a alistarse.
Después de lo observado en el frente ruso, Greta adquiere un carácter alicaído, siendo arrestada por la Gestapo debido a que realiza comentarios derrotistas en público.