Plutarco (octogenario), su hijo Genaro y su nieto Lucio, llevan una doble vida, pues además de ser músicos rurales y campesinos, participan en la guerrilla que planea levantarse en armas contra del gobierno.
Cuando llega el ejército al pueblo los guerrilleros huyen y abandonan las municiones y se van al bosque. Con su apariencia inofensiva de músico anciano, Don Plutarco Hidalgo (interpretado por Ángel Tavira) tiene el plan de recuperar las armas escondidas en su parcela de maíz. Su música cautiva al capitán del ejército, también de origen proletario.
Una película mexicana que habla del México real, del México que otros cineastas han evadido deliberadamente.
La dureza de la represión militar, el ataque a comunidades en resistencia, la batalla desigual entre la guerrilla y el Ejército, son temas que aborda Vargas sin rodeos ni concesiones. La secuencia inicial del film es la violación de una mujer por parte de un soldado; el público mexicano no puede asistir a esa toma sin tener en mente lo sucedido en Atenco o aquel caso de la anciana campesina Ernestina Ascensión, presuntamente violada por elementos del Ejército. Nunca se dice en qué lugar geográfico se encuentran situados los personajes pero bien pudiera ser Chiapas, Guerrero o Oaxaca. La solución narratológica y dramática es admirable, Vargas construye un personaje en apariencia débil y frágil, un anciano de ochenta años, violinista manco que tiene un hijo involucrado en la guerrilla (interpretado magistralmente por un actor no profesional, don Ángel Tavira).
Este violinista de nombre Plutarco sólo es vulnerable en apariencia, ignoramos su pasado y la forma en cómo perdió la mano, pero podria en otros tiempos él también ha estado en una lucha armada. Con la ayuda de la música, teniendo como única arma su violín, Don Plutarco logra librar la vigilancia de algunos soldados y ganarse la confianza del Capitán encargado de combatir la guerrilla. Escudado en su supuesta fragilidad logra ayudar a los guerrilleros por algún tiempo.
El desenlace es realista y por lo mismo cruel, sin inverosimilitudes heroicas; los rebeldes son capturados y torturados, las mujeres violadas.
A pesar del realismo histórico (hay que recordar la muerte de Jaramillo, de Lucio Cabañas, de Genaro Vázquez) el film deja entrever una esperanza en el nieto de Plutarco, un niño que sigue andando los solitarios caminos con una guitarra al hombro, una compañera, y una pistola en la cintura, prometiendo ser como dice uno de los personajes, “más cabrón” que su padre y su abuelo.
Director: Francisco Vargas Quevedo
País: México
Año: 2005
Reparto: Don Ángel Tavira (Don Plutarco Hidalgo), Dagoberto Gama (El Capitán), Gerardo Taracena (Genaro), Fermín Martínez (Teniente)