Donny trabaja en una fábrica que tiene incineradoras, pero sus compañeros no saben que está obsesionado con el fuego y que es un perturbado mental porque de niño su madre le castigaba quemándole para sacarle el mal. Tras la muerte de su madre, Donny se emociona porque por fin se ha liberado de ella y empieza a poner música a todo volumen y a encender un cigarrillo en casa, pero su emoción se desvanece pronto cuando empieza a oír una misteriosa voz en la casa. Las voces y las ilusiones de que su madre sigue viva vuelven loco a Donny, que pronto empieza a realizar terribles actos,