En un suburbio de Nueva York, junto a una autopista dejada de la mano de Dios, trabaja Víctor como cocinero en un restaurante de carretera. Gordo, extremadamente tímido e introvertido, trabaja bajo la mirada autoritaria de su madre, a la cual obedece en todo sin rechistar. Su pequeño mundo da un vuelco cuando Callie (Liv Tyler), una hermosa y confusa estudiante universitaria que ha dejado sus estudios, entra a trabajar como camarera en el restaurante.