La historia comienza con el relato que un hombre judío de apellido Silberschmidt (Maximilian Schell) le hace a su hija, Chaja (Laura Fraser). Escapando de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial tuvo que guardar en unas maletas cosas personales y queridas, y las escondió enterrándolas en un jardín, con la esperanza de recuperarlas algún día. Al terminar ésta, regresó a Amberes en busca de sus valijas, pero los bombardeos y la guerra habían cambiado el terreno, y la búsqueda de las maletas se convirtió en una obsesión.