Frosina es una de las muchas esposas macedonias cuyos maridos han tenido que emigrar al extranjero. El matrimonio no les proporciona una familia, sólo el peso de la vida misma. Después de las breves visitas de su marido, da a luz a niños que no viven mucho debido a la pobreza en la que nacieron. Ella sola los da a luz y sola los entierra. Sólo su último hijo, Klime, sobrevive a todas sus diversas enfermedades y crece hasta convertirse en su única alegría en la vida. Hasta que llega la guerra...