Miguel Vargas Jiménez,conocido artísticamente como “Bambino”, fue un cantaor a compás de flamenco, renovador de la denominada canción aflamencada.
El estilo de Bambino es personal e inconfundible. Ha sido denominado “cultivador de la rumba dramática también se ha señalado “su exasperada forma de meter por bulerías la ranchera, el bolero o el cuplé que no ha sido ni será igualada” así como su interpretación “de esa melodía cargada de sentimientos en el rincón más sutil de la música flamenca” para terminar apuntando, en palabras de Ramón Vendrell, que “era el príncipe de la rumba fatal” Bambino, en definitiva, imprimió un sello personal a la rumba y a la bulería, conjugando dramatismo, pasión y sinceridad en sus interpretaciones.
Desde 1964 hasta 1996 Bambino grabó quince LP’s y una treintena de discos de dos y de cuatro canciones. Fueron ciento setenta y seis temas en total los que editó la industria discográfica a lo largo de toda su carrera. En sus diversas etapas contó con la dirección musical de Alfonso Carlos Santisteban, Juan Solano, José Luis Navarro, Manuel Sánchez Pernía, Gonzalo García Pelayo y Emilio Gallardo. Con la estricta compañía de percusión, guitarras y palmas, Bambino ofreció, bajo los patrones melódicos de la bulería y de la rumba, una fiesta flamenca de inequívoco sabor utrerano. Boleros, tangos, cuplés, rancheras, baladas y coplas cambiaron de registro para aflamencarse en la voz de Bambino, sin olvidar sus interpretaciones de bulerías cortas que procedían del acervo popular utrerano y que su madre, Frasquita, le transmitió. Consiguió el éxito gracias a la colaboración de músicos como Paco Cepero, Enrique Escudero, Paco de Lucía, Enrique de Melchor, Paco de Antequera, Pepe Priego y muchos otros.
A principios de los años 90 Bambino abandonó Madrid y se instaló en Utrera. Ya había actuado en diversas ediciones del Potaje Gitano, de hecho fue homenajeado en la edición de 1975 y protagonizó el XI Festival del Mostachón del 28-10-1995. Vivió el cantaor en la casa que compró para su madre con las primeras pesetas ganadas en Madrid. Sus actuaciones se espaciaron, quedando reducidas a peñas flamencas y a locales de ocio de Sevilla y sus alrededores.
Recibió homenajes en el Teatro Imperial de Sevilla el 29-1-1997, en el Teatro Reina Victoria de Madrid el 16-4-1998 y en el Teatro Enrique de la Cuadra el 30-4-1999.
Su voz, tras treinta años de galas y actuaciones, le fue definitivamente abandonando. Cinco días después del último homenaje, el 5-5-1999, a consecuencia de un cáncer de garganta, falleció en la casa de su hermana María en el barrio de El Tinte de Utrera. Al día siguiente fue enterrado, tras un funeral en la iglesia de Santiago al que asistieron miles de personas.
Desde 2005 su figura en bronce preside la plaza de la Trianilla, en Utrera. Al cumplirse el décimo aniversario de su muerte se desarrolló una semana cultural, Diez años sin Bambino."D:E

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