Margherita, arquitecta, es la guardiana celosa de su independencia, en cuyo nombre rechaza las peticiones de unión permanente de sus diversos pretendientes: Gianni, ingeniero, Gaetano, abogado, y Mike, bohemio. Sin embargo, no quisiera perder su amistad. Así, durante unas vacaciones en Dubrovnik, los reúne con un ingenio en su villa, en una especie de harén al revés, en el que las funciones administrativas se encargan de un cuarto amigo, el gay René, el eunuco del harén. Tras un primer período experimental en el que los tres se "entregan" alternativamente a la mujer, la renuncia al papel masculino, al derecho a poseer, se hace insoportable. La competición inicial entre los tres se convierte en solidaridad en la defensa de las prerrogativas masculinas, a la que también se le incorpora René. En un final dramático, después de haberse visto obligada a someterse a su poder, cocinando y poniendo para ellos, Margherita es empujada al vacío, desde los acantilados de la localidad yugoslava.