Película angustiosa y maravillosa, a partes iguales, un auténtico descenso al valle de las sombras. Realizada en 1947, pero dotada de una ambientación más propia del cine mudo. La música, en algunos momentos, parece comerse los diálogos. El "Adiós, mariquita linda", que se deja escuchar en algunos momentos del metraje, es el toque dulce y triste que suaviza la tensión del filme. No te lo pierdas. Sinopsis / Un sacerdote se enfrenta al gobierno de un país sudamericano que ha prohibido la religión y toma toda clase de medidas anticlericales. Como la policía lo sigue a todas partes, se refugia en un país vecino... ¡Disfruta la película!