Al Padre Angel se le aparece en sueños San Pedro y le dice que tiene que tratar más a los pobres y necesitados, eso le lleva a hacer un giro radical de su vida, dejando para el Padre Luis sus tareas habituales y él yendo a contactar con los necesitados. El problema es que se encuentra con el Ciempiés y su banda que se aprovechan de su ingenuidad y consiguen meterse en el banco de Beatriz para poder atracarlo. Al final todo se arregla y el Padre Ángel y el Padre Luis vuelven otra vez a sus tareas de siempre.