Sam y Rylie son una pareja que hacen un viaje rural y acaban acampando en medio de un bosque. Hasta que en plena noche aparece un hombre que les dice que están en su propiedad y los echa. Pero el coche no arranca y tienen que irse a pie. Encuentran una casa apartada a la que deciden ir en busca de un teléfono para llamar a la grúa, y allí se encuentran con una anciana con un hijo bastante peculiar.