La voz solitaria del hombre
Este es el primer largometraje de Sokurov, su práctica final para la Escuela de Cine de Moscú.
Terminada en 1978, recién tuvo su estreno comercial en 1987. La película es de una belleza
inusual, una meditación profunda sobre el amor, la soledad, la vida y la muerte. Elogiada y
defendida por Andrei Tarkovsky, quien aseguró ver en Sokurov a su verdadero discípulo.
La voz solitaria del hombre , basada en los textos de Andrei Platonov, estuvo prohibida y
destinada a la destrucción en la URSS. Con la llegada de "glasnost" a finales de los 80 se pudo
recuperar gracias a un negativo que había sido escondido. Tras su estreno en 1987, fue
inmediatamente aclamada por la crítica y nominada a varios premios. En particular, la película
ganó el Leopardo de Bronce en el Festival Internacional de Cine de Locarno.
Todos los actores de la película eran amateurs, y la combinación de esta circunstancia con los
sombríos paisajes provincianos creó una sensación de realismo unida al arte que hizo que el
largometraje se destacara. Aquí Sokurov ya empezó a abordar su tema principal: la trágica
separación entre el cuerpo y el alma. En su diario, Sokurov anotó que en Platonov veía la
"historia de un 'corazón débil', para el que la felicidad era un 'duro trabajo'". El amor y la vida en
curso son sueños eternos, pero irrealizables, para los personajes.