A ésta película le tenía poca fe, pero me sorprendió. Julián es un joven dedicado a crear personajes de videojuegos, es decir demonios y monstruos. Para ello la compañía para la que trabaja le ha dado un equipo especial el cual tiene en su piso.
Pero Julián tiene un oscuro secreto con el que lucha constantemente.
El final me dejó pensativa y me llevó a reconsiderar toda la película.