Las músicas de la ruta de la seda, el centro del mundo alrededor del año 800, esa época con que en general se hace comenzar arbitrariamente a la historia de la música. Musicar anti-climático, momentáneo y épico, de Indonesia, Japón, China, Tibet y Asia central, hasta el mundo islámico de Irán y Arabia que llegaba hasta Al Ándalus en la península ibérica. Una herencia que se proyecta fuertemente en América Latina tras la conquista, cuya principal "mano de obra" provenía de ese mundo andalusí transcultural.