Título original: Dodsworth
Año: 1936
Duración: 96 min.
País: Estados Unidos
Dirección: William Wyler
Guion: Sidney Howard. (Novela: Sinclair Lewis)
Música: Alfred Newman
Fotografía: Rudolph Maté (B&W)
Productora: Samuel Goldwyn Company
Género
Drama | Melodrama
Reparto:
Walter Huston, Ruth Chatterton, Mary Astor, David Niven, Paul Lukas, John Payne, Maria Ouspenskaya, Spring Byington
Sinopsis:
Samuel Dodsworth es un magnate de la industria del automóvil, el típico hombre de negocios que empezando desde abajo ha llegado a la cima del éxito. Él y su esposa deciden pasar una segunda luna de miel en Europa, pero durante el viaje descubre que ella le es infiel, y su mundo empieza a tambalearse. (FILMAFFINITY)
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“No empiece nunca nada que no esté dispuesta a terminar”. Esta es la frase que podría definir perfectamente el film de Wyler, y la escuchamos de un caballero (David Niven) mientras flirtea con la frívola Francis Dodsworth, la esposa del protagonista, a bordo del barco en el que viaja rumbo a Europa. Basada en la novela de Sinclair Lewis y adaptada para el teatro y el cine por Sidney Howard, cuyo guión relata una historia de adulterio, un asunto perdurable y universal, un melodrama sobre la clase acomodada y triunfante en los negocios de entreguerras que incluye el contraste de dos culturas: la americana y la europea. Una película moderna en sus planteamientos, a pesar del tiempo transcurrido, con una extraordinaria dirección de actores a cargo de William Wyler. Técnicamente impecable en su filmación donde utiliza la profundidad de campo, plena de detalles de puesta en escena y con unas elipsis antológicas, unos decorados y un vestuario admirables que recrean el glamur y el lujo del dinero, además de la excelente fotografía de Rudolph Maté.
La película explora el miedo a la vejez que experimenta una provinciana americana de mediana edad y pasado mediocre durante el viaje de placer que efectúa a Europa con su marido. La mujer, que ha vivido hasta ese día sin rebasar los límites de su estrecho círculo de Phoenix, encuentra en este viaje una puerta abierta para escapar del temor que le inspira la inminente vejez: no sólo tiene por delante mucho tiempo vacío que cubrir sino que también le acompaña la ilusión de hacer un cambio de vida. Y su miedo, el tiempo vacío y el deseado cambio confluyen en tres romances que vive con otros tantos hombres que no terminan de colmar sus expectativas. Wyler explora con rotunda claridad dos distintas posiciones del ser humano ante el hecho irreversible de la vejez, disimuladas detrás de dos distintos conceptos del mismo viaje. El marido, Sam Dodsworth (un grandioso Walter Huston), asume su edad y su carácter, moldeado por las costumbres provincianas, sin forzarse a sí mismo a efectuar un cambio desesperado que muchas veces puede resultar ridículo. La esposa, Francis (Ruth Chatterton), ve en el viaje una ocasión única para huir de su medio que le asfixia. Mención destacable es el papel de Edith encarnado por la excelente Mary Astor, una mujer divorciada y exiliada en Italia que sirve como contrapunto de mujer opuesta a Francis.
Sam Dodsworth encarna al hombre modesto y humilde que ha triunfado en el negocio del automóvil, pero que ha decidido vender su fábrica para dedicar más tiempo a su vida personal y a su esposa, a quien adora y quiere dedicarle la atención que no pudo ofrecerle debido a su profesión. El film plasma elementos psicológicos y morales, expuestos con una franqueza admirable, una atractiva visión de la burguesía norteamericana de principios del siglo XX, una mirada ácida sobre la hipocresía social y el mundo de las apariencias. Un melodrama modélico narrado con maestría.