Hace trescientos millones de años los insectos tenían unas proporciones varias veces más grandes que los actuales. Los escorpiones medían más de un metro, los ciempiés, dos y medio y existían libélulas de la talla de halcones. Este tipo de insectos no podría vivir en la actualidad porque el aire que se respira los mataría. Nigel Marven deberá crear una caja especial con un tipo determinado de oxigeno para traerlas a la actualidad del Parque Prehistórico.