M (República de Weimar,1931) de Fritz Lang, junto con Metrópolis (1927) son las películas insignias del expresionismo alemán, y Lang su autor fundamental. La relevancia de ambas es tal que forman parte indiscutible de la historia universal del cine.
El extraordinario actor de origen austrohúngaro Peter Lorre personifica al asesino Hans Beckert (inspirada en hechos que sucedieron en la ciudad de Düsseldorf) que, tras una frenética persecución es atrapado y sometido a un lúgubre juicio en dónde aflora su verdadera personalidad; no olvidemos que unas de las grandes escuelas de derecho penal, es precisamente, la alemana y en este juicio de vodevil se logran apreciar esas fuentes, sobre todo, la inimputabilidad del actor.