Masao (Yusuke Sekiguchi) vive con su abuela. Un día encuentra una foto de su madre y decide buscarla.
Pero Masao no puede viajar sólo, así que un amigo de su abuela, Kikujiro, se ofrece a ayudarle en su búsqueda.
No parece la compañía ideal puesto que es un tipo acostumbrado al dinero fácil y no está dotado para tratar con niños y menos con un niño tan sensible como el pequeño Masao. Pero pronto se pondrá de manifiesto que ambos tienen en común más de lo que parece; Masao descubrirá que el mundo no tiene sentido sin un poco de magia y Kikujiro aprenderá que a veces, un simple juego de niños nos enseña lo que no funciona en nuestra propia vida.