La historia que narra esta película se centra en la aterradora pero necesaria experiencia que vivió en la vida real Abby Johnson, ex ejecutiva de Planned Parenthood, quien después de presenciar el aborto de un bebé de 13 semanas de gestación, no volvió a ser la misma. El suceso tuvo tal impacto en la vida de Abby que tiempo después renunció a su cargo y se convirtió en una de las más importantes participantes de la campaña «40 días por la vida», que se extendió por todo el mundo.
Planned Parenthood es una organización que, con la excusa de proteger los derechos de la mujer y su bienestar físico y psicológico, se ha convertido en la clínica de abortos más grande del mundo, con más de 320.000 abortos practicados cada año.