Tommy y Annika están intrigados y su curiosidad despierta con las historias de Pippi sobre sus encuentros personales con naufragios. Consideran a Pippi muy afortunada y sus propias vidas bastante aburridas. Ella les dice que no se desesperen. Si lo que quieren es un naufragio, lo buscarán ese mismo día. Pippi saca un bote de remos del mar, lo repara y se lanzan al encuentro de un naufragio.