El 10 de diciembre de 1941, solo 3 días después del ataque a Pearl Harbor, la fuerza aérea nipona entró en combate contra la Fuerza Z de la Royal Navy.
Los buques ingleses HMS Prince of Wales y HMS Repulse fueron hundidos, terminando la hegemonía británica en los mares del mundo.
Siete meses antes:
El acorazado alemán Bismarck hundió al crucero de batalla británico HSM Hood, el 24 de mayo de 1941, durante la Batalla del Estrecho de Dinamarca, en un enfrentamiento que duró apenas minutos y causó la pérdida de casi toda su tripulación, estremeciendo a Gran Bretaña y consolidando la reputación temible del Acorazado Alemán.