Sadie (Lucy Liu) es una periodista que está investigando una extraña secta que atrae a multitud de jóvenes de Los Ángeles. Pronto empiezan a aparecer chicos muertos, y ella misma cae víctima de un brutal asesinato. Cuando Sadie despierta en la oscuridad, descubre que no está viva, pero que tampoco está muerta. Tiene que saciar su hambre y su sed, y lo que necesita es sangre. ¿Cómo puede matar gente inocente para satisfacer su ansia? ¿Por qué está viva cuando debería estar muerta? El inspector Rawlins ha perdido a su única hija a manos de la misma secta. Abrumado por su muerte, jura encontrar al asesino y obtener su venganza. Él y Sadie comparten una misma misión: encontrar al líder y poner fin a la matanza de inocentes.