Elizabeth se dispone a pasar unas agradables de vacaciones en una estación de esquí, que se ven interrumpidas cuando la Policía la detiene en el aeropuerto con un alijo de cocaína oculto en sus esquís, colocado ahí por su novio Danny. Tras un juicio rápido, Elizabeth es condenada y trasladada a un centro penitenciario de California.